Otro nuevo trabajo de pintura de bicicletas. En esta Orbea Orca partimos de una idea muy clara, lograr un acabado elegante y luminoso, con gráficos que aporten personalidad sin estridencias.
El resultado es una bicicleta terminada en blanco perla, acompañada de unos gráficos en un tono cobrizo muy especial, obtenido mediante una mezcla precisa de oro, rojo y blanco. Esta combinación genera un color cálido, sofisticado y muy personal, que se integra con naturalidad sobre el tono principal del cuadro. 100% como nos pidió nuestro cliente.
Antes de llegar a ese punto, el proceso exige una fase clave: la aplicación de un fondo negro en la zona de los gráficos. Esta base es imprescindible para que el metalizado cobre cubra de forma uniforme y exprese toda su profundidad y riqueza cromática.
Una vez secas estas capas iniciales, procedemos a pintar todo el cuadro y la horquilla en blanco perla. Se trata de un color con mucha vida, capaz de variar sutilmente según la luz del entorno, aportando matices y reflejos que realzan las líneas del cuadro.
Cuando el blanco perla ha alcanzado el punto óptimo de secado, retiramos cuidadosamente las máscaras de vinilo que protegían los gráficos. Es en este momento cuando el diseño se revela por completo, mostrando el contraste y el carácter singular del tono cobrizo.
Con todos los colores aplicados y revisados al detalle, llegamos a la importante fase final, el lacado UHS profesional. Lacas de alta calidad que sellan el conjunto, aportando protección, durabilidad y un brillo profundo, además de un tacto suave y uniforme que realza cada línea y cada transición de color.
Si tú también tienes una idea personal en mente (clásica, atrevida o totalmente diferente), déjanos estudiar tu proyecto. Cuéntanos qué imaginas para tu bicicleta y pondremos toda nuestra experiencia para convertirla en una pintura única, hecha a tu medida.